Algo ya he comentado sobre lo que pienso de Operación Blue, perdón, Teatro ¡ay!, digo Triunfo. (Ya me empieza a costar identificar este programa, la verdad). Soy un gran admirador de este programa como ya sabéis, lo adoro y, por qué no decirlo, la aparición de dicho programa me cambió la vida.
He seguido las seis ediciones del programa, a sus concursantes, a los que lo llevan, en fin, he seguido este programa mucho, pero estoy decepcionado.
Para empezar, los intereses económicos están quedando más que patentes en esta edición.
- Cantar bien o mal es lo que menos importa (véase a Esther o Mimi).
- En la última gala Jesús Vázquez dijo más de 15 veces BBVA (seguramente hayan sido más, pero los anuncios interminables te obligan hacer Zapping)
- Lo venden todo, hasta la ropa deportiva que usan para hacer gimnasia. No es broma, ir a www.lamodaot.com
- Llega un momento de la noche que hay más publicidad que programa.
- Hacen publicidad durante el programa de: BBVA, Sony, Max Fastor, Loreal…
Creo que me cansaría de poner ejemplos en los que queda demostrado su interés económico por encima de todo.
Ha dejado de ser un programa familiar a ser un programa para jóvenes, o al menos sólo apelan a ellos durante el programa. Para mi entender, ha perdido la esencia del programa y se ha convertido en un show más televisivo (muy bien hecho por cierto). Felicito a todo el equipo de producción, realización, músicos, etc. porque sin ellos O.T no sería lo que hoy en día es.
Para mí lo más triste es que después de “la irrealidad” en la que les hacen vivir durante tres meses, al finalizar el programa, caen en el máximo olvido. Entonces, es cuando el discurso de los propios concursantes cambia y empiezan a ver el programa como un negocio y no como una posibilidad de poder abrirse camino en el mundo de la música.
Cambiando de tercio, pero en la misma sintonía, Telecinco ha comprado los derechos para emitir un nuevo reallity show: “Cuestión de peso”, un grupo de personas con problemas de peso con el objetivo de entrar en una casa y ponerse a dieta. En los países que ya se ha televisado este programa las pérdidas de peso son increíbles pero, a la misma vez, es increíble cómo se llega a jugar con algo tan importante como la salud. No sé donde vamos a llegar a parar. Tampoco os olvidéis que este verano empezarán los castings de un nuevo Gran Hermano (al menos se van a realizar dos ediciones más).
Os presento una parte de una noticia en la que se explica la historia de una mujer de Madrid que después de ser despedida del trabajo ha vuelto a ser readmitida por decisión de un juez. La mujer recibía un trato indeseable por parte de su jefe tal y como reflejan estos dos párrafos.
“Entre los ejemplos de trato vejatorio reflejados en la sentencia destacan algunos como "a ti te ha faltado una hostia a tiempo bien dada" o "hasta donde le llegan los cuernos a tu novio". Cuando el padre de la chica enfermó, el jefe le dijo que "todo lo malo" que le pasaba era "por no creer en Dios". Cuando la trabajadora le requería para que no se inmiscuyese en su vida privada, por ejemplo cuando éste le echaba en cara que vivía con su pareja sin estar casada, su superior le contestaba, entre otras lindezas: "La próxima vez que me hables así te irás a la puta calle porque yo hago así y tengo 50 personas como tú, (...) niñata maleducada, consentida".
El superior le dijo en una ocasión a la víctima: "Ya te puede meter en cintura tu novio porque así te va a ir muy mal". "Estoy harto de escuchar tu voz. La próxima vez que te escuche hablar recibirás una carta de aviso", le espetó en otra ocasión. Además, las descalificaciones eran "constantes", como destaca la sentencia. "Ya está bien, estoy hasta la polla de ti", le decía el acusado"
Vergüenza ajena es lo que siento después de leer esta noticia. Vergüenza de ver que existen personas de este tipo enfermas de la cabeza. Si algo me dice este tipo de noticias periodísticamente es que el periodismo social es esencial en la sociedad de hoy en día.
El Periodismo social, y como he comprobado con mi maravillosa compañera y amiga Anna Casasayas, está cada vez más presente en nuestros informativos, prensa, radio, revistas, etc. Pero, ¿por qué se critica tanto? Personalmente, considero que es esencial. Si tenemos que aguantar largas historias, discursos políticos súper manipulados y luego tenemos que informar sobre ello, ¿por qué no de las personas que sufren o, simplemente, necesitan hablar a los medios? Por supuesto, sin caer en el sensacionalismo y la frialdad. A lo mejor, a raíz de esta noticia publicada hoy en El País, muchas mujeres se sentirán con un poco de más fuerza para denunciar su situación.
Cualquier trabajo bien hecho, bien hecho está. Y vuelvo a repetir: cualquier salida laboral en el mundo del Periodismo debe estar bien vista y considerada por nosotros.
Llevaba mucho tiempo con este texto escrito. Pero ahora creo necesario publicarlo.
¿Por qué?
Simplemente porque me he topado con una persona en mi vida que, espero profundamente, sea un caso aislado y no sea la tendencia que haya en la calle cuando tenga mi título que me acredite como Periodista.
Os pongo en contexto. Como sabéis, yo vengo de la Universidad de Vic, una universidad que no llega a ser privada al 100% pero que no es pública. Un curso normal puede tener un coste alrededor de los 4.500€. Con una “charla” con una profesora de esta gran casa llamada UPF, me encontré con una profesora cargada de prejuicios y con una mentalidad muy Pompuense. Después de hablar con ella, sinceramente, me sentí despreciado y considero que es un insulto tanto para mí como para todos mis compañeros y estudiantes de la UVIC tener que escuchar está frase en boca de una profesora “supuestamente calificada para su puesto”. “Ah! Es que tu vienes de un colegio no? Como pagabas…” ¿Esta es la concepción la señora X de las personas que se sacrifican para poder pagar unos estudios?. Los comentarios sobran.
Un periodista debe ser libre a la hora de decidir cómo quiere formarse, sin que esté mal visto o buen visto su formación. Que yo sepa todos los periodistas que hoy tienen renombre y ocupan puestos importantes han estudiando Periodismo en cuatro-cinco años y, seguramente, algunos de ellos habrán estudiado en sitios privados.
Mi camino ha hecho que yo haga Periodismo en cuatro años (2 en UVIC y 2 en UPF) y por eso no soy ni mejor ni peor que nadie.
Así que, por favor, señora X y señores X de la UPF dejad de desprestigiar a las personas que no han escogido el método pompeu para ser periodistas.
El éxito de una serie donde la protagonista pasa de patito feo a cisne ya es un clásico. Primero fue Betty, la fea; luego Yo soy Bea y ahora llega la versión americana de esta misma serie “Ugly Betty”. La transformación de Bea parece haber conmocionado al público. Más de ocho millones de personas vieron la transformación el pasado domingo en el canal privado de televisión Telecinco. Parece ser que a raíz de estos índices de audiencia y del éxito que parece ser tener este tipo de series, ahora se plantea una cuestión. ¿Es importante la belleza? ¿Nos hace falta estos cambios en nuestro ser? Unos piensan que sí y otros que no.
Lo que está claro es que vivimos en una sociedad donde los cánones de belleza actuales implican que tenemos que cuidarnos, estar delgados, ser guapos, vestir bien…es lo que se lleva y, desgraciadamente, muchas personas siguen esta moda. Pero claro, es muy fácil criticar a todas las personas que intentan ser guapas. De hecho, es muy fácil criticar. Lo que verdaderamente resulta difícil, es ponernos en el lugar de otra persona y dejar de pensar por una vez en nosotros.
Sentirse bien con uno mismo no tiene porque implicar querer ser como nadie, simplemente, a nadie le gusta verse gordo/a o feo/a. Para mí el problema, es el uso que se hace de estas personas. Los ataques continuos de publicidad, los programas donde se prima la belleza por encima de todo, los desfiles de moda, etc. hacen de la belleza una mercancía, un producto más. Y, personalmente, creo que aquí está el error. Sentirnos a gusto con nuestro cuerpo no tiene que implicar tener unas tallas perfectas, simplemente tiene que implicar sentirnos bien para que, psicológicamente, no nos cree inseguridades o poca autoestima y poder ser feliz en este mundo tan complejo. En el fondo, ser feliz es uno de los objeticos principales de las personas y, por tanto, creo que está demás criticar a alguien que quiere ser guapo para ser feliz.
Hoy más que nunca no nos pueden hacer callar.
ETA la madrugada del sábado al domingo ha puesto una bomba en la rotativa del periódico EL CORREO. Es increíble. Reconozco que las palabras del jefe de redacción me han emocionado “no nos han podido callar y hemos lanzado el periódico a la calle como cada día”. Desde aquí, doy la enhorabuena a todo el equipo que forma parte de este periódico porque estoy seguro que han hecho un gran esfuerzo para conseguirlo.
Como futuro periodista considero que defender la libertad de expresión y la libertad de prensa es fundamental y hoy nuestros compañeros de El Correo y el resto de diarios lo han hecho.
Hemos de defender nuestro trabajo por encima de todo, olivando la ideología política y los intereses económicos que hayan de por medio y, sinceramente, es una pena que esto pase cuando explota una bomba en un periódico.
Por un día El Correo somos todos.
Pensad por un momento.
¿Cuántos de vosotros conocéis a gente okupa, a travestidos, a gente que ha robado alguna vez, a drogadictos, etc.?
Unos me diréis, yo sí, y otros, yo no. (Tampoco vayáis a pensar que soy el defensor del pueblo) pero, nosotros, futuros periodistas, debemos de pensar en cómo escribimos cuando tratamos noticias de estos colectivos. ¿Por qué?
Personalmente, creo que el mundo está cargando de estereotipos de personas que, mayoritariamente, están creados por los medios de comunicación. Creo que muchas veces se nos olvida que escribimos sobre personas y, sinceramente, me asusta. Me asusta oír los comentarios que oigo sobre determinados tipos de personas y, cuando pregunto: ¿conoces a alguien así? Suele ser la misma respuesta: no, pero da igual.
Pues a mi no me da igual. Y creo que la madurez, en cierta medida, implica ser capaz de ver más allá de una simple imagen, de un simple tópico…
Acabemos con una pregunta-reflexión.
¿Qué pensáis de una persona capaz de estarse 24 horas haciendo cola para ver a alguien?
Ya se me la respuesta, gracias.
Y no. La respuesta no es: pues que está loca.
Ahora hará un año que se presentaba la siguiente duda en mi cabeza: ¿intento cambiarme de universidad?, ¿me voy de Vic para irme a la Pompeu Fabra?, ¿si me cambio, en qué aspecto mejoraré?, ¿será bueno para mí?, más un largo etcétera… Como bien se sabe, procedo de un primer ciclo de Periodismo cursando en la UVIC (Universitat de Vic). A simple vista, las ventajas eran obvias: universidad pública y al lado de casa. Realmente, estas dos cosas son por las que hoy estoy aquí y no en mi querida UVIC. Sí, amigos, querida UVIC. ¿Por qué?
No discuto que la UPF tenga un gran prestigio, cuente con un gran profesorado y que la mitad de cosas que haga sean maravillosas. Pero, muy a mi pesar, no es una universidad para recibir alumnos que ya estén cursando Periodismo. El motivo es evidente. Llevo casi un curso en esta universidad y estoy haciendo lo mismo que ya hice en su momento en Vic. Aunque, pensándolo bien, el Periodismo no da más de si cuando se quitan la mitad de asignaturas de teoría y “paranoias” del siglo pasado sobre estudios de comunicación y tal. Así pues, lo que estoy haciendo es “recordar” lo que ya aprendí y aplicar cosas nuevas que me enseñan aquí.
Lo que me ha llevado a pensar que esta universidad no esta hecha para gente como yo es la separación de las dos grandes vías. La vía 2 y ese grupo de gente que va de un grupo a otro sin saber la mitad de las cosas y, porqué no, sin ningún grupo de amigos que no sean más que los de su propia vía (vía 1, por supuesto). Creerme, es maravilloso cuando vas a secretaría y te dicen “ah, es que como eres de la vía 1 pues es que no tenemos ni idea”, “es que este años habéis sido como los conejitos de india”, “es que esto va en función de las notas de los complementos de formación”, más un largo bla bla bla.
Es maravilloso empezar un curso con gente de segundo, continuar un segundo trimestre con gente”nueva” (vía 2) y cuando ya, por fin, te has amoldado al resto de tus compañeros…llega el tercer trimestre y te los quitan J ¡Qué genial!
Repito. ¡Qué genial! ¡Sí! Y encima, lo mejor de todo, es que si trabajas todo son “ayudas”. Por supuesto que sí. A estas alturas ya va siendo hora de hacerle un homenaje a mi jefe por cambiarme tantas veces el horario durante 9 meses y a mi pobre madre que siempre me pregunta mi horario.
Lo que más ilusión me hace, de verdad, es llegar a un tercer trimestre y que un profesor te diga en tu cara que has perdido el tiempo estudiando Periodismo durante 4 años y que, por tanto, tus compañeros son mejor que tú. ¡VIVA!
En fin, ya es tarde para volver atrás.
Señor Francesc Moreno, Bienvenido a la UPF.
Lo reconozco. Tengo mono. Tengo mono de decir cosas que nadie sabe. De “secretillos” que para algún sector de la comunicación pagaría por saberlo. En la última llamada que he recibido me confirmaban una cosa. ¡Ay! ¿Porqué ha tenido que acabar la conversación con un: “paco, por favor, no digas nada, ¿vale?”. No se si os pasa, pero si no lo puedo decir pues que no me lo digan porque lo paso mal, y mucho.
Si algo he aprendido siguiendo a RL es a saber callar.
Ejemplos:
RL a mi: “Paquillo, tal día X haré publico esto”, “el disco se llamará así, pero no lo puede saber nadie aún”, “el single será este, pero ya sabes, shhhh”, “empiezo la gira en X ciudad”, “Paco, OT…. *************”…
Y mil ejemplos más que he tenido que callar. En el fondo te lo pasas bien. La gente sabe que sabes cosas importantes y que no las vas a decir. Es muy divertido ver como te lo intentan sacar, te cogen el móvil para buscar números de teléfonos… en el fondo me lo paso bien.
Ahora el problema es que tengo dos informaciones que podrían ser un bombazo y me tengo que callar. Sobretodo por respeto a mi fuente y por respeto a mí. Respeto al verbo confiar y a las personas que afectaría si hiciese público lo que sé.
Como diría RL…”ojú, que complicao es esto”
"La laicidad puede ser un marco de convivencia, para los religiosos y para los no religiosos”. Estas son las palabras del coordinador federal de Cristianos Socialistas, Carlos García de Andoín, referente a la reforma de la Ley de Libertad Religiosa anunciada por el gobierno socialista de José Luís Rodríguez Zapatero. Esta reforma se presenta como un paso más hacia la laicidad del estado español. Un estado que, de momento, se define como aconfesional. La reforma supondría el reconocimiento de los derechos de los agnósticos y la no discriminación a otras confesiones diferentes de la católica. Y es que la Iglesia católica recibe del Estado casi 5.000 millones de euros anuales en diferentes conceptos y el resto de las confesiones no llega a los cinco millones.
Las palabras de Carlos García de Andoín cobran sentido teniendo en cuenta que la sociedad española es hoy mucho más plural que cuando la ley se elaboró en el 1980. Garantizar la pluralidad religiosa es el objetivo actual. De hecho, ERC ya decidió proponer esta reforma en su programa electoral de las pasadas elecciones generales con tal de eliminar los privilegios que aún conserva la religión católica.
Aunque existan muchas diferencias de la iglesia actual con la de hace un siglo, lo cierto es que desde los acuerdos del año 1979 con la Santa Sede, la Iglesia ha aumentado sus ingresos año tras año y gobierno tras gobierno. Incluso se ha pasado de la entrega del 0´5% de la cuota del IRPF al 0,7%.
Sólo os robaré un par de minutos. Estoy indignado, pero contento. Ayer se confirmó lo que desde hace seis años pienso. Operación Triunfo hace lo que quiere. Se que muchos no le veis. Otros, sólo lo veis por Risto. El caso es que ayer se decidía quien se iba: si Esther o Ruben. Los dos cantan mal (por eso estaban nominados). Bien, pues se fue Ruben por un 47% de los votos. ¡¡¡Sorpresa!!! Desde el lunes ya se sabía que Esther se quedaba y, para más inri, lo más seguro es que la familía de esta chica ya está negociando con una productora para lanzarle al mercado dos discos.
No puede ser. El programa con más audiencia engaña. O.T, la cara oculta pretendía demostrarlo. Un libro que Gestmusic paró la producción y la salida al mercado.
¿Qué esconden? ¿Qué ocultan? ¿Nos engañan? Ojalá un día pueda demostrar lo que en su momento, una de las ganadoras del concurso, me confirmó.
Sólo diré una cosa...si los concursantes hablan (vamos, dicen la verdad) se les cierra la puerta de la música con llave...
Si no pasa nada, a partir del 12 de mayo veremos con nuestros propios ojos a la primera persona con inmunidad informativa de la democracia. Estoy hablando de Telma Ortiz. Esta chica ha denunciado a 54 medios de comunicación y pide que no se la fotografíe, que no se informe sobre ella y que sólo se haga en actos públicos.
Bien, a simple vista, puede parece comprensible que una persona denuncie a las personas que le acosan y que quiera ejerces sus derechos como una ciudadana más, pero, claro, estamos antes la hermana de la futura Reina de España.
Yo no sé lo que es mejor ni peor, ni que tendría que haber hecho. Una cosa está clara, como gane la sentencia, va a marcar tendencias y dentro de poco nos vamos a ver con bastantes prohibiciones a la hora de informar sobre ciertas personas.
Sí, se lo que estas pensando: "vaya tontería", "la prensa del corazón es basura", "me importa un bledo lo que estás escribiendo", "etc." Pero bueno, estaría bien pensar que la prensa del corazón bien hecha, es una forma de hacer periodismo más y que tampoco hay que darle un portazo a esa salida laboral. Al menos es lo que pienso.
Sinceramente, me fastidia lo que pretende Telma. Por ciertas circunstancias, que ahora no vienen a cuenta, me he visto envuelto en situaciones de acoso a una persona que es famosa por su trabajo, no por su vida (es muy diferente). He visto como los "periodistas", "paparazzi" se escondían en el garaje de las persona en cuestión, como la han seguido durante un viaje Granada-Barcelona en coche e incluso me han llegado a seguirme a mí para llevarles a esa persona...(¬¬). Por no hablar de como se ha trasgiversado la información, como se ha mentido o como se ha ido a hacer daño a esa persona.
¿Qué ha hecho ella? Nada. Aguantarse e intentar salir de la mejor forma posible. Pedir respeto e intimidad nada más. Por supuesto, no le han hecho caso al 100% pero sí en buena parte.
Yo me pregunto, ¿Telma Ortiz se merece la inmunidad informativa?
Mi respuesta es NO. Y menos con la forma que pretende hacerlo. Si tienes un problema con algun medio en cuestión denunciale, habla con ellos, pero no denuncies a 54 medios. Ha conseguid el efecto contrario, todo los medios hablarán de ella por la medida que ha tomado y el 12 de mayo Toledo sufrirá una invasión mediática.
Parece que en la España en que vivimos no se puede pensar diferente que el resto de las personas que viven contigo. Cuando se trata de temas políticos nos movemos por impulsos, por sentimientos y por ideas que muchas veces no tenemos. Hay cosas que parecen ser difíciles y, dependiendo donde vivas, hay ideas que no puedes expresar en alto.
Un ejemplo. En mi último viaje a Madrid tuve una conversación con una persona de derechas y ella me explicaba porqué lo era, porqué defendía lo que defendía y porqué no quería un gobierno socialista. Pues bien, sus razones me fueron suficientes como para comprenderla y entender el porqué de sus ideas.
Qué pena me da ver lo que veo y escuchar lo que escucho. Qué pena me da salir de mi tierra y ser criticado por el simple hecho de ser catalán, pero, claro, es lo que pasa por vivir en una sociedad donde la gente se informa de lo que quiere y de la forma que quiere.